Palabras clave

El territorio según Claude Raffestin

 
Envoyer l'article par mail
De la part de :  :
(entrez votre nom)

Destinataire  :
(entrez l'email du destinataire)


afficher une version imprimable de cet article  Imprimer l'article
générer une version PDF de cet article Article au format PDF

Un «territorio» es un estado de la naturaleza en el sentido en que Moscovici define esta noción; él alude a un trabajo humano que se ejerce sobre una porción de espacio, la cual no se relaciona con un trabajo humano, sino con una combinación compleja de fuerzas y de acciones mecánicas, físicas, químicas, orgánicas, etc. El territorio es un reordenamiento del espacio, cuyo orden se busca en los sistemas informáticos de los cuales dispone el hombre por formar parte de una cultura. El territorio puede ser considerado como el espacio informado por la semioesfera (semioesfera = conjunto de signos; todos los mecanismos de traducción, que se emplean en las relaciones con el exterior, integran la estructura de la semioesfera) […]. Los arreglos territoriales constituyen una semiotización del espacio, espacio progresivamente “traducido” y transformado en territorio. […]. Las mallas, los nudos y las redes son invariantes en el sentido en que todas las sociedades, desde la prehistoria hasta nuestros días, las han movilizado en sus prácticas y con sus conocimientos, pero en grados diversos y con morfologías variables. Con las civilizaciones contemporáneas, la tercera invariante que se privilegia es la red. Hoy en día, la ecogénesis territorial reside en el dominio de las redes de circulación, de comunicación y de telecomunicación. La información es, con la energía, el recurso esencial que transita en redes cada vez más complejas. La teoría de la comunicación maneja en la actualidad la ecogénesis territorial y el proceso de territorialización-desterritorialización-reterritorialización. […]. En los países desarrollados, hasta el siglo XX, la territorialidad estaba aún fuertemente marcada por las relaciones que hacían en gran medida a los lugares como fuente de identidad. Había una coherencia entre territorio y territorialidad, porque había una coherencia entre la acción de una sociedad y la semioesfera a la cual ella se refería. Esta relativa unidad voló en pedazos y el proceso de territorialización-desterritorialización-reterritorialización no es más regulado desde el interior, sino desde el exterior.

Claude Raffestin, en: Espaces, jeux et enjeux,1986