Gradiente

Se denomina gradiente a la variación de intensidad de un fenómeno por unidad de distancia entre un lugar y un centro (o un eje) dado. Así, por ejemplo, pueden mencionarse los gradientes de densidad que se constituyen alrededor del centro de una ciudad, gradientes de población, de equipamientos, de comercios, de servicios, gradientes de costos financieros, etc., gradientes de población que aparecen a un lado y otro de ciertas vías de circulación, o incluso, a partir de un litoral, etc. Los gradientes geográficos son la expresión de la pertenencia de los lugares a campos de fuerza que se extienden en diferentes escalas geográficas.

Esta forma particular de distribución espacial remite a las propiedades relativas a la situación geográfica de los lugares, y al papel determinante, para estos últimos, de la distancia a un lugar particular y destacado por su fuerza de atracción (o de repulsión), por su capacidad de polarizar y de difundir en su vecindad. El gradiente implica una imagen del papel que desempeña la distancia en el conjunto de las interacciones espaciales y, más allá, de sus efectos sobre las características de los lugares que dependen de estas interacciones. Al disminuir los intercambios y las influencias entre dos lugares con la distancia, las reparticiones de un gran número de objetos se ordenan en el espacio geográfico en forma de gradientes constituidos alrededor de un centro, o incluso a un lado y otro de un eje.

A causa de la importancia de tales gradientes en todas las escalas geográficas, se ha intentado definir la forma de numerosas modelizaciones. La marcha consiste en definir una repartición espacial como una función de la distancia que separa a los lugares de implantación de los objetos observados del centro o el eje cuya fuerza estructurante se manifiesta en la repartición considerada. La elección de la función de interacción debe tomar en consideración las especificidades espaciales del fenómeno al cual corresponde la distribución espacial. Para formalizar esta disminución de la interacción con la distancia, se han analizado diferentes funciones. En cuanto a las funciones espaciales, es necesario remitirse a interacción espacial.

A la existencia de un gradiente en el espacio geográfico se asocia siempre la idea de diferencia espacial y de discontinuidad. Los gradientes son una forma organizada de la heterogeneidad del espacio geográfico.