Asentamiento/Poblamiento

[En francés, el término “peuplement” tiene una significación doble, y por esa razón se traduce en español como poblamiento o asentamiento, según corresponda en cada caso.]

El término poblamiento tiene una doble significación: designa la forma que toma la repartición de la población en un territorio (asentamiento), es por tanto una configuración espacial; pero esta configuración resulta de la acción de ocupar un territorio poblándolo, como en la expresión “colonia de poblamiento”. La noción de asentamiento, que cuestiona las localizaciones, las concentraciones y la mayor o menor regularidad de instalación de las poblaciones, es característica de la aproximación geográfica, por oposición a una aproximación demográfica que se centra primero en los caracteres de esa población y los procesos de su evolución (P. George, 1969). Las variaciones de un asentamiento en el espacio y en el tiempo, ya sea denso o escaso, permanente o estacional, agrupado o disperso, antiguo o reciente, son uno de los primeros indicadores del valor geográfico de las regiones y los territorios, y han estado muy tempranamente insertos entre las cuestiones de la geografía.

De este modo, la densidad de un asentamiento, medida algunas veces en muy grandes regiones (en escalas regionales o continentales), fue considerada fácilmente por la geografía clásica como un indicador sintético de la calidad de un medio y del resultado de su puesta en valor por parte de una sociedad. Por ejemplo, Max Sorre identifica las limitaciones del medio sobre sus variaciones para establecer los límites de la ecumene. Calculada como un rendimiento (población dividida por la superficie) y no como un indicador social (superficie disponible por habitante), la densidad refleja la carga de población que un terreno agrario es capaz de soportar para la subsistencia y la reproducción, para un estado dado de las técnicas de producción y encuadre (P. Gourou). Así, las altas densidades rurales asiáticas asociadas con el cultivo del arroz se oponen a las más bajas densidades rurales de la mayor parte de las regiones de África. Los conceptos de sobrepoblación [también superpoblación] o subpoblación se refieren a estándares medios de presencia de población para un nivel dado de recursos. La subpoblación se ha mencionado sobre todo a propósito del continente africano (Gilles Sautter), mientras que la superpoblación suele evaluarse a nivel de viviendas, edificios o barrios urbanos.

En las escalas más locales, las observaciones detalladas de los asentamientos rurales, bajo la forma de hábitat agrupado o disperso, han fundamentado análisis de geógrafos franceses como Albert Demangeon o de geógrafos alemanes como Friedrich Ratzel o August Meitzen, para establecer las partes respectivas del medio (abundancia o escasez de los recursos hídricos) y del origen de los pueblos (tipo de organización colectiva) en las formas adoptadas por el poblamiento antiguo o medieval de Europa occidental.

El asentamiento urbano, que en todos los continentes se caracteriza siempre por densidades mucho más elevadas que el asentamiento rural (en uno o dos órdenes de magnitud), se estudia en las formas que adopta a media o gran escala. De este modo, mientras la teoría de los lugares centrales de Walter Christaller y Auguste Lösch da cuenta de la regularidad del patrón espacial del asentamiento urbano de una región a través del papel de las ciudades como centros de servicio de la población, Jean Gottmann describió formas originales de concentración de las grandes ciudades ligadas entre sí por otras formas de complementariedad, que él denominó “megalópolis”. Además de la identificada genéricamente en la costa este de Estados Unidos, de Boston a Washington, se identificaron otras en el mundo, por ejemplo por Étienne Juillard (megalópolis renana o “dorsal” europea de Londres a Milán, megalópolis japonesa de Tokyo a Osaka). Una cuarta megalópolis está en formación en China, en el delta del río de Las Perlas, entre Canton y Hong Kong, incluso en el bajo valle del Yang Tse, entre Nankin y Shangai. Se identificaron otras formas de asentamientos muy intensas que constituyen “corredores” a lo largo de vías de circulación importantes, por ejemplo el río San Lorenzo o los Grandes Lagos americanos.

En la escala de las unidades o áreas urbanas, el asentamiento urbano se caracteriza incluso por su densidad media (cinco veces más elevada en las ciudades asiáticas y dos veces más alta en las ciudades europeas que en las ciudades de América del Norte o de Australia), pero también por los gradientes centro-periferia (modelizados por las dimensiones fractales, ver Guérois, 2003, para las ciudades europeas) que conducen a medir una expansión urbana más o menos pronunciada. Esto se acentuó mucho en todos los países en la segunda mitad del siglo XX y plantea a comienzos del siglo XXI muchos interrogantes respecto de la sostenibilidad de ciertas formas de asentamiento que consumen mucho espacio, energía y recursos.

La historia del poblamiento de la Tierra ha sido objeto de numerosos trabajos que ponen en evidencia el importante papel de las migraciones humanas. Actualmente, los trabajos de los genetistas de las poblaciones permiten identificar la huella de los antiguos desplazamientos, en particular desde la revolución neolítica, completándolos con observaciones de la difusión de lenguajes y artefactos técnicos (Vavalli-Sforza, 1985; Renfrew, 1990). Las investigaciones relativas a los paleoambientes dan una interpretación de las densidades desiguales de asentamiento en las regiones del mundo, según su dotación ecológica inicial (Jared Diamond), mientras que los modelos de crecimiento demográfico espacializado (Gibrat, Pumain, secuencia histórica) complementan los relatos históricos de las evoluciones ulteriores, caracterizadas por las transiciones, demográfica y urbana.

Esta historia también está muy marcada por las principales etapas de las migraciones de colonización que siguieron a la primera mundialización tras el establecimiento de vínculos marítimos regulares entre todos los continentes. Tanto en las formas de asentamiento de los “países nuevos”, en las escalas continental o nacional, como en las de los países colonizados cuyos asentamientos indígenas fueron destruidos o transformados, subsisten diferencias características que se relacionan con la época y la duración de su establecimiento (Bretagnolle et al., 2007).

El empleo del término en francés corresponde sobre todo a las escalas medianas, desde las regiones a los continentes, y difiere por lo tanto un poco del inglés “settlement” [asentamiento], que abarca más ampliamente todo el dominio semántico, el cual en francés es el del hábitat. Un equivalente posible de asentamiento sería más bien “settlement pattern” [“patrón de asentamiento”].

Las herramientas de visualización de los asentamientos se han transformado mucho desde la época en que Pierre George demostraba la superioridad de los mapas por puntos para analizar la repartición comunal de la población francesa en las cartas coropletas de la densidad. Los mapas tridimensionales permiten por sí solos representar los contrastes violentos entre asentamiento rural y urbano, mientras que las animaciones cartográficas permiten seguir la evolución del poblamiento de una región. W. Tobler propuso una representación de los asentamientos a escala mundial en una cuadrícula de 1 km de lado. Una representación indirecta de las densidades medidas por las distancias entre asentamientos urbanos del mismo tamaño (espaciamiento) en diferentes escalas permitió a C. Rozenblat (1995) ofrecer imágenes coherentes de la desigual densidad de los asentamientos urbanos entre las partes occidental, central y oriental de Europa.

Denise Pumain

 

Bibliografía:
-Guy Baudelle, 2000, Géographie du peuplement. París, Colin.
-Anne Bretagnolle, Denise Pumain, Céline Vacchiani-Marcuzzo, 2007 « Les formes des systèmes de villes dans le monde », in : Mattei M.F., Pumain D. (dir.) Données urbaines, Paris, Anthropos-Economica, 301-314.
-Jacqueline Beaujeu-Garnier, 1956, Géographie de la population. París, MT Génin.
-Pierre George 1969, Population et peuplement. Paris, PUF.
-Hervé Le Bras, 1996, Le peuplement de l’Europe. París, La Documentation française.
-Marianne Guérois, 2003, Les formes des villes européennes vues du ciel. Université Paris I, thèse de doctorat, (http://ccsd.cnrs.fr).
-Daniel Noin, 1991, Atlas de la population mondiale. RECLUS, La documentation française.
-Rozenblat C. 1995, Tissu d’un semis de villes européennes. Mappemonde, 4, 22-27.
-Gilles Sauter, 1956 De l’Atlantique au fleuve Congo, une géographie du sous-peuplement. París, Mouton.